Unidad opositora celebra proceso aplicación de Carta Democrática a Nicaragua

Managua, 11 ene (EFE).- La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco nicaragüense celebró hoy que la Organización de Estados Americanos (OEA) iniciara el proceso de aplicación de la Carta Democrática a Nicaragua, en medio de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril y que ha dejado cientos de muertos y de detenidos. En un comunicado, esa unidad celebró “la decisión mayoritaria del Consejo Permanente de la OEA, de continuar gestiones diplomáticas y buenos oficios para apoyar el diálogo y el consenso como baluartes de una solución pacífica a la grave crisis que nos aflige”. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, encabezó la sesión extraordinaria del Consejo Permanente, prevista en el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, y en la que se realizó una “apreciación colectiva” de la situación en la nación centroamericana. Almagro defendió su decisión durante una extensa intervención, e indicó que “la crisis en Nicaragua justifica plenamente la invocación del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana”. Según el secretario general, “en la democracia no puede existir represión, ni violación de derechos humanos a opositores, estudiantes, políticos, campesinos, civiles y menores de edad”, y destacó el interés de la OEA en actuar con “criterios constructivos” y “procurando alcanzar acuerdos”. A juicio de la unidad opositora, tanto Almagro, como el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrão, “expusieron hechos que demuestran graves violaciones a los derechos humanos, catalogados como crímenes de lesa humanidad”, entre otros. “En la sesión de esta mañana el Consejo Permanente ha dado un paso necesario y decisivo para hacer cumplir las disposiciones de los instrumentos jurídicos de la OEA”, señaló esa liga, creada en octubre pasado y conformada por movimientos y asociaciones estudiantiles, políticas, académicas, profesionales, feministas, campesinos y empresarios. El Gobierno de Nicaragua, a través de su canciller, Denis Moncada, rechazó y condenó la convocatoria de esa sesión, que abre las puertas para que el Consejo Permanente pueda realizar gestiones diplomáticas necesarias. De fracasar esas gestiones, el Consejo Permanente deberá convocar un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General en el que se determine si se ha producido la ruptura del orden democrático de un Estado y se defina su posible suspensión. Para aprobar la suspensión de Nicaragua ante la OEA, son necesarios 24 votos, es decir, dos tercios de los 34 miembros activos del organismo. Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la CIDH, aunque algunos grupos elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado. EFE
Fuente: El Pais