El neoliberalismo en Costa Rica

La tarea actual del  movimiento popular es detener la implementación del modelo neoliberal e  ir fisurándolo, desmontándolo, desmantelándolo, en la misma proporción,  como fue instaurado en nuestro país, para de ahí en adelante construir una sociedad de GENTE VIVIENDO CON DIGNIDAD. La definición más resumida de neoliberalismo que pude encontrar, lo caracteriza como: ?Movimiento de actualización del liberalismo, aparecido después de la Primera Guerra Mundial, que limita la intervención del Estado en asuntos jurídicos y económicos?. Yo agregaría sin embargo que este modelo privatizador y excluyente  se infiltra, permea y condiciona la sociedad en todos sus extremos. Algunos insisten en establecer como el inicio del modelo neoliberal en Costa Rica, el primer gobierno de Oscar Arias Sánchez. Cierto que este gobierno fue particularmente importante en ese sentido, no debemos olvidar que Álvarez Desanti, actual presidente legislativo, junto al diputado Walter Coto, durante el primer gobierno de Oscar Arias, fueron los artífices legislativos para aprobar la ley de concesiones de obra pública, columna vertebral del modelo neoliberal y que ha auspiciado tantos chorizos como la ruta 27 y otros. Además, mediante ella le pasaron por encima a la Constitución política, con el subterfugio de las concesiones, para entregar a transnacionales  los puertos marítimos y aéreos. Aunque admiro a don Rodrigo Carazo por su viraje -al entrar en contradicción con el somocismo local, el FMI y Banco Mundial, no podemos negar que su gobierno fue de derecha, neoliberal y anti obrero. Es decir, este modelo tuvo su bautizo desde mucho antes que don Oscar Arias. Incluso, otros van más allá y afirman que en Costa Rica, gobierna la derecha desde tiempo inmemorial, que en su última etapa se llamó neo-liberal, pero desde el gobierno de Daniel Oduber, inició la etapa que estamos viviendo, apoyados internacionalmente por la USAID con becas en la formación de sus cuadros. Luego, en el gobierno de Luis Alberto Monge se dio la entrega de la soberanía nacional para facilitarle a EEUU la contrarrevolución antisandinista. Asimismo en ese gobierno se aprobaron importantísimas leyes contra el Estado de derecho, como las reformas a la ley de la moneda, que auspiciaron la apertura bancaria y reformas al Código de minería, que abrirían años después las puertas a la minería canadiense en Crucitas y el primer PAE (Programa de Ajuste Estructural). Además fue en este gobierno donde se privatizaron las empresas de CODESA. El “modelo neoliberal” fue la opción que vino implantando la derecha más conservadora como respuesta a la crisis del capitalismo de los 1970s y a la insurgencia en diversos países, incluyendo los movimientos de liberación nacional de lo que llamarían “tercer mundo”, que se inclinaban por la opción socialista de desarrollo sin pasar por el capitalismo. Todo de la mano y  el apoyo financiero y armamentista de Reagan y la Thatcher. Pero el “neoliberalismo” como pensamiento, surge con más fuerza en contraposición al keynesianismo, (los alumnos de la “Escuela de Chicago”.) que había abierto opciones de intervención estatal en la crisis de 1929. En nuestro caso también se muestra como reacción a  la Revolución sandinista en Nicaragua, en Chile se produce el golpe de Estado contra Allende y se instaura el pinochetismo neoliberal. En Costa Rica se inicia el desmantelamiento de actividades llamadas “productivas” del Estado. El reformismo también es de derecha, pues lo que busca son salidas al modelo de dominación, como respuesta o prevención ante eventuales insurgencias o movimientos sociales revolucionarios. No podemos desconocer la dimensión internacional de este fenómeno. Si estamos buscando el momento en que el péndulo se dispara hacia la derecha, tenemos necesariamente que volver a la crisis de los años 70s, el renacer del nazismo en Europa, el eurocomunismo como maximalismo que permite un movimiento a la derecha de la socialdemocracia. Las empresas de CODESA  le acarrearon importantes  pérdidas al Estado, además de que esa figura empresarial sirvió para que se dieran numerosos actos de corrupción y saqueos. Eso es cierto, pero terminaron festinando esas empresas los mismos que la estaban saqueando, en lugar de aplicar medidas rigurosas de administración para rescatarlas. Entrábamos ya en la etapa privatizadora, la reducción del Estado, la estigmatización de todo lo público.Las empresas de CODESA son prácticamente regaladas a las transnacionales, corrompiendo de paso a personas, inclusive sindicalistas, que sirvieron de testaferros. Para poner un solo ejemplo, con la transnacionalización de la empresa cementera del Estado, a CEMEX y HOLCIN, inmediatamente se multiplica el precio del cemento por muchas veces, y se encarece toda la obra gris de manera alarmante, dejando sin posibilidades de vivienda a las clases trabajadoras y medias. Toda esa riqueza se sigue fugando a las bolsas de multimillonarios extranjeros. Este fue un verdadero acto apátrida de cobardes y corruptos, que siguen arremetiendo con otras instituciones, aún más importantes y esenciales como la CCSS, RECOPE o el ICE. Es la tragedia que dejó el bipartidismo oligárquico. La campaña para justificar estas privatizaciones, aduciendo que la empresa privada produce libertad y que se estaba haciendo un gesto casi patriótico al subastarlas al peor postor, fue tan brutal, que hasta la izquierda, que precisamente estaba en crisis, fue prácticamente anulada. Por los procesos de los PAEs, la Condicionalidad Cruzada y las renegociaciones de la deuda externa, tampoco se puede asumir que el ultimátum del Kamakiri a medio período de la Administración Monge (http://books.openedition.org/cemca/2921), es un efecto de la política interna costarricense. Se trata del endurecimiento imperialista, que expulsa del gobierno hasta el último filosandinista, y por poco saca del poder al propio Luis Alberto. Allí se consolida el disparo hacia la derecha, cuyos principales actores son la llamada reforma del Estado, los programas de “cambio”,  Ajuste estructural, propuestos por el ANFE, CINDE, ACOGE, MCRL y los diputados de la Unidad y el PLN. “.Los puntos culminantes serían el combo del ICE y el TLC con EEUU. Rafael A Calderón Fournier celebró en el Centro Cultural el triunfo de Ronald Reagan, diciendo “Ganamos?. Tal vez no sea tan importante cuándo comenzó la aplicación del modelo neoliberal; lo importante es que ese proyecto ideológico (que al fin de cuentas degenera en crimen organizado), es de la derecha y que ella es la misma que, como clase social, tiene el poder en nuestro país desde hace más de 200 años. Aquí tenemos desde ese tiempo una clarísima dictadura de clase y, mientras los obreros, campesinos, capas medias e intelectuales honestos, no adquieran conciencia de eso,  seguirán ellos muy tranquilos. ¿Qué ganamos con reclamarle, como siempre lo hacemos, con razón, a los dirigentes populares que se comporten de otra manera?, ¿En cuál escuela han sido formados? ¿En qué sociedad han sido cultivados? La tarea actual del  movimiento popular es detener la implementación del modelo neoliberal e  ir fisurándolo, desmontándolo, desmantelándolo, en la misma proporción  como fue instaurado en nuestro país, para de ahí en adelante construir una sociedad de GENTE VIVIENDO CON DIGNIDAD. (*) Juan Felix Montero A. es Educador
Fuente: El Pais