Detenido en Brasil uno de los autores matanza de abogados en Madrid en 1977

Madrid, 6 dic (EFE).- Carlos García Juliá, uno de los autores materiales del atentado de 1977 contra un despacho de abogados laboralistas en Madrid, ha sido detenido en la ciudad brasileña de Sao Paulo a petición de España, informaron hoy a Efe fuentes de la investigación. García Juliá, de 65 años, fue detenido por las fuerzas de seguridad brasileñas ya que sobre él pesaba una orden requisitoria internacional por su participación en la conocida como matanza “de los abogados de Atocha”, explicaron las fuentes. Las autoridades españolas habían solicitado la extradición de García Juliá, que tenía 24 años cuando perpetró el ataque, y que ya había sido condenado por la Audiencia Nacional de España a 193 años de prisión como autor material de los cinco asesinatos cometidos en ese ataque, que conmocionó al país y que ocurrió en plena transición política. “La Policía Federal identificó que ese individuo estaría residiendo en Brasil con falsa identidad y comenzó a buscar su paradero con el apoyo de sus agentes que actúan en la Interpol”, según un comunicado de la Policía Federal brasileña. El español fue localizado en la noche del miércoles en una residencia en Barra Funda, barrio de la zona oeste de la mayor ciudad brasileña, en la que se le identificó y se le detuvo, precisa el comunicado. Fuentes de la embajada española confirmaron a Efe que García Juliá fue detenido el miércoles en el estado de Sao Paulo por agentes de la Policía Federal y está bajo su custodia, aunque por el momento este cuerpo policial no ha ofrecido información sobre la detención del ultraderechista. El superintendente de la Policía Federal en Sao Paulo prevé ofrecer una rueda de prensa mañana junto con policías españoles que participaron en la operación para dar los detalles sobre la captura y sobre su posible extradición, dijo a Efe una fuente de la embajada. Las fuentes consultadas por Efe en Brasil se abstuvieron de aclarar si España ya solicitó la extradición del condenado al Gobierno de Brasil, lo que también será abordado en la rueda de prensa del viernes en Sao Paulo. En 2017, la Audiencia Nacional de España actualizó ante el Ministerio de Justicia la petición de extradición de García Juliá que había sido enviada al Gobierno de Bolivia, en donde se suponía que se escondía el prófugo. El 24 de enero de 1977 dos pistoleros ultraderechistas, uno de ellos el ahora detenido en Brasil, irrumpieron en ese despacho laboralista madrileño y asesinaron a tiros a los abogados Enrique Valdelvira, Javier Sauquillo y Luis Javier Benavides, al estudiante Serafín Holgado y al administrativo Ángel Rodríguez. Su ataque dejo heridos de gravedad Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos, Miguel Sarabia y Dolores González Ruiz, esposa de Javier Sauquillo. La actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, era una de las abogadas que trabajaba en ese bufete, pero ese día no estaba en esa oficina porque cambió previamente el despacho a Benavides, uno de los asesinados. García Juliá, que pertenecía a la Falange y a otros grupos ultraderechistas, cumplió unos 14 años de condena, pero se fugó en un permiso penitenciario y huyó a Bolivia, donde fue posteriormente encarcelado por un delito relacionado con el narcotráfico, por lo que España cursó y renovó allí las correspondientes orden de extradición. La conocida como Matanza de Atocha se convirtió en uno de los símbolos de la transición a la democracia en España, cuando quedaban dos meses para la legalización del Partido Comunista de España (PCE) y a cinco meses de la celebración de las primeras elecciones democráticas después de cuatro décadas de dictadura. Según el fallo de la sentencia de ese caso, el atentado fue cometido por un grupo “activista e ideológico”, que rechazaba “el cambio institucional que se estaba produciendo en España”. Ese cambió concluyó un año después con la llegada de la Constitución de 1978. Los integrantes del comando ultraderechista eran Francisco Albadalejo, José Fernández Cerrá, Leocadio Jiménez Caravaca y Carlos García Juliá, y fueron condenados a penas de entre 73 y 193 años. El juicio en España por la matanza de Atocha se celebró en 1980 y la sentencia sumó 464 años de cárcel: condenó a José Fernández Cerrá y a García Juliá a 193 años como autores materiales. Los dos principales encausados cumplieron unos 14 años de condena, ya que García Juliá se fugó en una libertad condicional, mientras que Cerrá fue liberado y después se trasladó a Suramérica. Este ataque terrorista conmocionó a la sociedad española, y cada año, el 24 de enero, se recuerda en Madrid este suceso con actos en la céntrica plaza de Anton Martín, cercana al despacho, y en donde una escultura, El Abrazo, de Juan Genovés, rinde memoria a los abogados muertos y las víctimas del atentado. EFE
Fuente: El Pais