Defensa de sueco detenido en Ecuador enmarca su caso en la persecución política a Assange

Quito, 15 abr (Sputnik).- El arresto del ciudadano sueco Ola Bini, señalado por las autoridades ecuatorianas como supuesto colaborador de WikiLeaks, carece de fundamento y obedece a la persecución política contra el ciberactivista Julian Assange, dijo el lunes a Sputnik el abogado Carlos Soria. “La detención de Bini es sin ningún fundamento y es fruto de la persecución política que está sufriendo Assange”, dijo Soria. El abogado que representa a Bini añadió que “su detención fue completamente ilegal, fuera de los protocolos establecidos por la Constitución y por los instrumentos internacionales a los cuales Ecuador suscribe”. Ola Bini, de 36 años, programador y ciberactivista, fue detenido por la policía el jueves cerca de las 14:00 hora local de Ecuador (19:00 GMT) en el aeropuerto, cuando se aprestaba a viajar a Japón. El sábado el juez de la Unidad de Garantías Penales, Rodolfo Navarrete, le dictó prisión preventiva por 90 días, mientras se lo investiga por la presunta comisión del delito de ataque a la integridad de sistemas informáticos. La ministra del Interior, María Paula Romo, aseguró el jueves que Bini era un “miembro clave” de WikiLeaks y que había “colaborado con intentos de desestabilización en contra del Gobierno” de Ecuador. “Tenemos evidencias suficientes de que (esa persona) ha estado colaborando con intentos de desestabilización en contra del Gobierno y que ha viajado a otros países junto a Ricardo Patiño, quien, como ustedes recordarán, era el canciller de la República cuando se otorgó este asilo a (Julian) Assange”, dijo la ministra. El abogado Soria desmintió las acusaciones de la ministra y dijo que la fiscalía no tenía pruebas para incriminar a Bini. “Él no es en absoluto miembro de la organización WikiLeaks, lo único que ha aceptado es que tiene una relación personal de amistad con Julian Assange, es por eso que se lo está vinculando a este caso que realmente vemos que es político”, dijo Soria. El abogado añadió que “la señora ministra del Interior en rueda de prensa dijo que este ciudadano sueco tendría algún tipo de relación con WikiLeaks, lo cual lógicamente ha sido desmentido, sin prejuicio de lo cual rectificaron la acusación y pusieron una orden de prisión preventiva”. Soria también dijo que su defendido “no tiene relación alguna con el excanciller” Patiño. “Esa es otra información maliciosa por parte del Gobierno ecuatoriano; Bini no conoce siquiera al excanciller Patiño. Nunca ha estado con él y si es que alguna vez estuvieron en algún seminario juntos fue por mera casualidad, en absolutamente nada más; él no tiene relación ni es amigo, ni ha trabajado con él, ni nada por el estilo”, insistió Soria. El abogado dijo que el lunes que se reunió con Bini en el Centro de Detención Previsional de Quito y constató que “anímicamente está comprometido”, porque no entiende las razones de su detención ni los cargos que le han sido imputados. La “fiscalía abrió una investigación contra Bini y en la audiencia no presentaron evidencias que justifiquen la acusación; sobre eso nosotros estamos peleando, hemos presentado hoy (lunes) una apelación a la orden de prisión preventiva, la cual debería ser analizada por otro juez y con esto nosotros esperaríamos liberarlo en los próximos cinco días, como dice la ley”, agregó. El caso registra varias irregularidades, según Soria, como que su defendido no contó con un traductor en el momento de la detención, que no se le leyeron ninguno de sus derechos contenidos en la Constitución y que durante ocho horas no pudo acceder a un abogado. Además, aseveró, Bini fue “confundido” por las autoridades con dos hackers rusos. “La orden de detención habla de un ciudadano de nacionalidad rusa, no de un ciudadano sueco. Bini fue confundido y puesto en esta situación tan delicada; por otro lado, Bini no tiene relación alguna con los supuestos hackers rusos que mencionaba el Gobierno”, agregó. Ola Bini es un desarrollador de software libre y ha dictado talleres para activistas y periodistas sobre privacidad y ciberseguridad. La fiscalía aseveró el viernes que en un allanamiento a su domicilio halló “indicios” como equipos informáticos, teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento y libros relacionados con hackeo electrónico. Assange, fundador de WikiLeaks, fue despojado el jueves del asilo que le proporcionaba la embajada de Ecuador en Reino Unido y detenido por la policía británica, juzgado y condenado por burlar una orden de arresto en 2012. La detención de Assange se hizo también “en el nombre de las autoridades de Estados Unidos” que presentaron el jueves una solicitud de extradición para juzgar al ciberactivista australiano por la presunta comisión de delitos de intrusión informática. El Departamento de Justicia de EEUU sostuvo en su imputación que los cargos que deberá enfrentar Assange tienen una pena máxima de cinco años de prisión. Assange se refugió en la sede diplomática ecuatoriana en junio de 2012 tras perder todas las apelaciones contra la extradición que Reino Unido se aprestaba a cumplir, accediendo al pedido de la fiscalía sueca que lo requería para juzgarlo por presuntos delitos sexuales. Los cargos contra Assange en Suecia prescribieron en 2017, pero el Reino Unido se negó a levantarle la orden de arresto, que la policía británica hizo efectiva el jueves pasado. (Sputnik)
Fuente: El Pais