Anuncios del Gobierno argentino son electorales y no paliarán la crisis

Buenos Aires, 17 abr (Sputnik). ? El congelamiento de las tarifas de servicios públicos y de una canasta de productos de primera necesidad, anunciado el miércoles por el Gobierno argentino, es de impacto limitado y corto plazo porque está concebido para las elecciones presidenciales que se celebran este año, dijo a Sputnik el politólogo Claudio Chiaruttini, especialista en comunicación financiera. “El objetivo es básicamente electoral, mostrarse cercana a la gente que recibe el impacto de la crisis, pero su efecto es limitado”, aseguró el experto argentino. El Gobierno de Mauricio Macri planteó el miércoles una serie de medidas para congelar precios de tarifas públicas y de productos de primera necesidad, facilitar créditos y realizar descuentos para beneficiarios de subsidios. Estas iniciativas “están hechas no para combatir la crisis, sino para paliar los efectos de la inflación en algunos grupos sociales, sobre todo jubilados, pensionistas y beneficiarios de ayudas sociales”, contextualizó Chiaruttini. Por un lado, “se mezclan incentivos de consumo con medidas crediticias, como el plan Procrear (créditos para adquirir viviendas), dirigido a votantes jóvenes”, explicó el politólogo y periodista. Por otro lado, la actual gestión establecerá un precio fijo para una serie “acotada” de productos de primera necesidad (60 en total), tras llegar a un acuerdo con 16 empresas. El Gobierno de Mauricio Macri también plantea congelar hasta fin de año la franja de los previos de las tarifas de electricidad que dependen del Estado nacional, que tenía pautados dos aumentos este 2019, y del gas, que se iba a encarecer 27 por ciento hasta diciembre. “La congelación de tarifas es un resorte, pues cuando más lo sostenés, más sube después el precio”, juzgó Chiaruttini. Mientras tanto, el Banco Central mantiene las tasas de interés por encima de 67 por ciento, al tiempo que el Gobierno emite cada vez más deuda. Ante la incertidumbre actual, “hay un grupo grande de operadores que tiene miedo de que siga Macri, otro que tiene miedo de que venga (la expresidenta) Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), y otro que está esperando a ver si viene el (exministro de Economía, Roberto) Lavagna, pero mientras tanto, todos están anclados mirando y nadie hace nada”, comentó Chiaruttini. Propuestas Para salir de la crisis económica que atraviesa este país sudamericano, Chiaruttini ve necesario un cambio de nombres en el elenco de ministros. “Es necesario cambiar de jefe de gabinete (Marcos Peña), quien es rechazado por todo el staff económico, así como cambiar de ministro de Economía (Nicolás Dujovne), que no tiene la altura para (sortear) esta crisis”, sentenció el experto. A partir de entonces se podrá plantear “un plan económico serio, cosa de la que prescinde Macri desde hace tres años, y ahí se podría recuperar un poco la confianza”, consideró el especialista. Ese nuevo programa económico debe mostrar fortaleza política y conciencia de los problemas que arrastra el país, afirmó Chiaruttini. Para ello habría que proponer “un programa monetario y cambiario lógico con una política inflacionaria, una contención del gasto público, una baja de la tasa de interés y una decisión de negociar con los sectores productivos”, enumeró el especialista. El Gobierno dio a conocer las nuevas medidas un día después de que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos reconociera una inflación en marzo del 4,7 por ciento, lo que llevó a la interanual al 54,7 por ciento. La crisis económica que se agravó en abril del año pasado y que depreció la moneda local un 109 por ciento llevó al Gobierno a pactar un crédito con el Fondo Monetario Internacional de 56.300 millones de dólares. Ese acuerdo con el FMI compromete a Buenos Aires a lograr este año el equilibrio fiscal primario (que no cuenta los intereses de deuda) y que se pretende conseguir con un estricto programa de ajuste. (Sputnik)
Fuente: El Pais