ACNUR trabaja con Irán para apoyar a los damnificados por las inundaciones

Madrid, 18 Abr. (EUROPA PRESS).- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha indicado este miércoles que trabaja con el Gobierno de Irán para incrementar su apoyo a los afectados por las inundaciones en Irán, que han dejado cerca de 80 muertos. Un avión cargado con ayuda humanitaria de los almacenes de ACNUR aterrizó la semana pasada en Teherán, tras lo que fue entregada a las autoridades, tras unas inundaciones sin precedentes en el país. Las inundaciones han dejado además cerca de mil heridos y 500.000 desplazados, mientras que alrededor de dos millones necesitan ayuda humanitaria de forma inmediata. “Los esfuerzos de ACNUR pretenden ser solidarios con Irán y sus gentes, que llevan acogiendo a millones de refugiados desde hace cuatro décadas”, ha dicho Indrika Ratwatte, directora de ACNUR para Asia y el Pacífico. “Irán necesita urgentemente apoyo internacional para hacer frente a uno de los peores desastres naturales en décadas”, ha agregado. La asistencia de ACNUR incluye tiendas de campaña para familias, esterillas, mantas y utensilios de cocina. En estos momentos un total de seis provincias del oeste del país –Bajtiarí, Buyer-Ahmad, Chahar Mahal, Ilam, Juzestán, Kermanshah, Kohkiluyé y Lorestán– continúan en estado de emergencia. Las autoridades han descrito las riadas como las peores desde 1940. La fuertes lluvias desde el 19 de marzo han afectado a 1.900 pueblos y ciudades en Irán, especialmente en la parte occidental y sur del país. El desastre ha sobrepasado las capacidades de las agencias gubernamentales y se ha desplegado a las Fuerzas Armadas para ayudar a los damnificados. Las primeras estimaciones calculan que las pérdidas en el sector agrícola superan los 300 millones de euros. El Gobierno ya ha prometido a los afectados que todas las pérdidas serán recompensadas, aunque las cuentas públicas de Irán están bajo presión por las sanciones estadounidenses en los sectores energético y bancario. Los funcionarios iraníes han insistido en que las fuertes lluvias no han afectado a la producción ni al normal desarrollo de los yacimientos de petróleo ni en el flujo de crudo hacia el exterior.
Fuente: El Pais